




Villa independiente con vistas al Mediterráneo en cada rincón, en un entorno que combina el encanto rústico mallorquín con comodidades modernas. Ideal para familias o grupos de hasta 8 personas.
La amplia terraza es el mejor sitio para el café de la mañana o la copa del atardecer, con piscina privada y mobiliario exterior pensado para disfrutar las vistas panorámicas. Dentro, cuatro habitaciones luminosas y tres baños completos, con techos de madera, suelos de terracota y una decoración cálida. El salón amplio y la cocina equipada invitan a compartir en grupo.
A pocos pasos, una playa de aguas cristalinas; muy cerca, el restaurante La Terraza con sus atardeceres sobre el mar, y el Club de Golf Alcanada, uno de los mejores campos de la isla, con restaurante abierto a no socios.