




Villa de una sola planta (sin escaleras), a pocos metros de las playas de arena blanca de Alcúdia, con piscina propia en una zona tranquila y cerca de todos los servicios. Ideal para una pequeña familia o grupo de amigos que busquen privacidad.
El salón, muy luminoso gracias a sus ventanas hacia la piscina y el jardín, cuenta con sofá, TV y chimenea para el invierno, con acceso directo al exterior. La cocina, totalmente equipada, también da salida a la parte posterior de la parcela, lo que garantiza buena ventilación en toda la casa. Dos habitaciones —una con cama doble, otra con dos individuales— y un baño amplio con ducha. Decoración rústica y acogedora en todos los rincones, con aire acondicionado y bomba de calor. Junto al salón, una zona de barbacoa con mesa y sillas para comer al aire libre.